El castillo.
Es el monumento más visible del pueblo y juntamente con el rollo son sus iconos más significativos, ambos declarados monumentos BIC (Bien de Interés Cultural).
El castillo – catalogado como torre , monumento de arquitectura militar- se alza sobre una base rocosa en lo alto del cerro donde se asienta el pueblo, de fácil acceso desde la iglesia.
Torre de Moñux.”El castillo”. Referencias históricas
Origen texto: https://guiadesoria.es/patrimonio/monumentos-de-soria/728-torre-de-monux.html
“Construcción: Siglo XIV
Estilo arquitectónico: Castellana sobre antigua construcción bereber
Catalogación: Declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Castillo en 1949
Torre rectangular con fábrica en mampostería, reforzada con sillar en las esquinas. Tiene una excelente visualización del campo de Gómara y la tierra de Almazán. La ausencia de almenas, hace pensar que tuviera una altura mayor. La torre actual es del siglo XIV.
Los restos de muros que se encuentran rodeando la garita, y los de un recinto más amplio que rodea al anterior, así como vestigios de un aljibe, indican la presencia de una antigua fortaleza de origen musulmán. La torre tuvo su papel protagonista en la guerra fronteriza de la Raya, entre aragoneses y castellanos, a mediados del siglo XIV.”
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Su nulo mantenimiento a lo largo de los años ha propiciado su deterioro progresivo, se pueden observar numerosas grietas en la roca base que sustenta la edificación, así como en la propia construcción –torre- cuyas paredes aparecen resquebrajas , sumamente peligrosas en algunas de sus partes superiores, con evidente peligro de caída de los muros cuyas consecuencias para las personas y bienes podrían resultar irreversibles; en su interior se observan restos de maderas -de lo que antes se utilizó como palomar - y piedras desprendidas de las paredes fruto de las filtraciones de lluvia, la situación se agrava con el paso del tiempo al haberse hundido el tejado que antes protegía el interior del edificio, las inclemencias del tiempo van incrementando cada año que pasa las probabilidades de derrumbe .
Recientemente se produjo el desprendimiento de grandes bloques de la roca cuya base sustenta la torre, afortunadamente el hueco donde antes estaba el aljibe de la torre sirvió de freno para que las moles desprendidas no alcanzaran a la población, en el momento actual el peligro de derrumbe persiste agravado por el paso del tiempo y las cambiantes condiciones climatológicas.; el último desprendimiento se produjo en junio de 2022 con la caída del tejado , afortunadamente los restos han caído en el interior; a lo largo de los años no se ha realizado ninguna actuación de obras para consolidar la base y la edificación, la situación está denunciada y cada parte –administraciones y propiedad- tendrán que asumir su responsabilidad en caso de accidente, tema sin duda muy preocupante, el comentario recurrente de los vecinos es el de que “cualquier día se nos cae el castillo y ya veremos que pasa”, desgraciadamente los comentarios no solucionan los problemas.
Como dice I.J. Gil Crespo de la Universidad Politécnica de Madrid en su libro : Fortificación fronteriza y organización territorial medieval: los castillos de Soria . refiriéndose a estas edificaciones “El avanzado estado de ruina que amenaza su conservación impulsa su conocimiento histórico y constructivo. Su rehabilitación es improbable y económicamente insostenible, pero al menos se hace necesaria su consolidación… su valor reside en que forman parte integrante del paisaje cultural”
Las leyendas siempre acompañan allá donde se alza un castillo : en nuestro pueblo es esa piel de toro llena de monedas de oro que permanece oculta bajo su suelo, -si alguien ha encontrado alguna moneda tiene muy bien guardado el secreto-, y también la leyenda del túnel que comunica el castillo con las murallas de Almazán, poco creíble esa historia por la escasa utilidad de tal obra, -escavar un túnel de 8 kms para unir dos pueblos mesetarios no resulta rentable ahora ni en la edad media-, si que recuerdo que en el cerro donde se asienta el castillo, en la parte que mira a Almazán , apareció un socavón fruto de las lluvias o de otras misteriosas circunstancias , ese “pozo” se fue rellenando con basura y otros desperdicios domésticos, hoy en día ya no es perceptible.
Con fecha 25 de septiembre de 2023 a la Torre se la incluyó en la lista roja de la asociación Hispania Nostra, tendremos que luchar para que con el tiempo y las obras de consolidación y restauración oportunas pueda incluirse en la lista verde de tal asociación, la lista negra la integran aquellos monumentos que definitivamente se dan por perdidos, esperemos que no se llegue a esa circunstancia.
El rollo.
Monumento situado en la plaza del pueblo, columna cuya función histórica se detalla a continuación.
Origen texto: guiadesoria.es
“Rollos de Justicia tipo picota”.
Símbolo de jurisdicción propia
• Construcción: Siglo XIII al XIX
El rollo es una columna de piedra, ordinariamente rematada por una cruz o una bola. Aunque se suele llamar picota a todas las columnas de este tipo, algunas de ellas son de más categoría y se denominan rollos. También los cruceros son similares a los rollos, pero su significado es distinto. El rollo representaba la categoría administrativa del lugar, levantándose sólo en los villazgos que tenían plena jurisdicción, indicando el régimen al que estaba sometido: señorío real, concejil, eclesiástico o monástico. Además marcaba el límite territorial y, en ciertos casos, era un monumento conmemorativo de la concesión del villazgo. Compartían con las picotas las funciones de ajusticiamientos. Estos ajusticiamientos fueron suspendidos por decreto de las Cortes de Cádiz en 1812. Los hay en aquellos pueblos de Castilla que tenían alcalde y, por lo tanto, jurisdicción para juzgar y condenar a muerte. Servía además para castigar y pagar las penas menores de los delincuentes comunes, que tras ser azotados, eran expuestos a pública vergüenza. (Nota: en un lateral del rollo de Moñux todavía permanece incrustada un trozo de cadena)
Las Estelas.
Se denominan estelas a monumentos monolíticos que han tenido diversas funciones : funeraria, geográfica , conmemorativa. Talladas en piedra solían ser discoideas ( con forma de disco) muy abundantes en el norte de España.
En Moñux podemos observar algunas incrustadas en el muro exterior de la iglesia junto a la puerta de entrada reutilizadas como material de obra, también en la pared lateral de la ermita y otra estela en terreno particular. Recuerdo haber visto alguna semienterrada en terreno abandonado junto al pueblo, afortunadamente se ha podido recuperar. Estos monumentos están protegidos, declarados como BIC (Bien de Interés Cultural).
La iglesia.
Construcción de una nave, en su interior guarda una pequeña imagen de la Virgen del Pilar- patrona del pueblo-, una pila bautismal de piedra , el campanario cuenta con dos campanas que servían para llamar a participar en los oficios religiosos así como de aviso-alerta cuando se producía algún incendio, igualmente a las 12 del mediodía sonaban para recordar el “Angelus”.
La ermita .
Situada junto a la plaza , es un edificio sencillo , construcción datada en 1743, su interior está vacío; era el lugar donde acudíamos los niños,as de la escuela durante el mes de mayo –“mes de María”-a rezar el rosario, siempre acompañados de la maestra al finalizar la jornada escolar. Posteriormente este espacio ha tenido otros usos. Juntamente con la iglesia del pueblo han sido bienes afectados por las inmatriculaciones de la iglesia y que en su momento se tendrán que reclamar para el pueblo, como legítimo propietario.
Las casas
En tiempos pasados , el pueblo mostraba un conjunto armónico de casas, los muros exteriores eran de piedra, sólidos; la cubierta de los tejados de tejas de barro; con el paso del tiempo, el abandono de las viviendas por parte de sus propietarios ya sea por fallecimiento o cambio de residencia, produjo un deterioro progresivo de las edificaciones ocasionando el derrumbe de los tejados y de parte de sus muros de piedra; revertir esta situación resulta complicado por los “problemas burocráticos” y la dificultad de contactar y ponerse de acuerdo entre los numerosos propietarios de las casas o del resto que quedan de ellas.
La solución para corregir tan “penosa” situación – como se puede observar en algunas fotografías- no es sencilla; parte se ha corregido con la rehabilitación de viviendas realizada por los nuevos vecinos que han llegado al pueblo, para el resto de casas semicaidas habrá que analizar que medidas han adoptado otros pueblos vecinos como Viana, Perdices pertenecientes al mismo municipio donde si se ha revertido esta situación y que ahora presentan un conjunto acogedor y libre de posible derrumbes de muros de casas inhabitadas.
El adobe, recurso de construcción: El adobe es una pieza hecha de una masa de barro mezclado con paja, moldeada en forma de ladrillo y secada al sol , con ellos se construyeron paredes , tapias, muros de viviendas, cocheras, corrales; elemento del paisaje urbanístico rural.
Los muros de adobe ofrecen buenas condiciones de aislamiento térmico y acústico debido a las características del material y espesores utilizados. Había adobes de distintos tamaños, por eso los moldes –adoberas- también eran diferentes. Material económico y ecológico producto del entorno; gente sabia la del mundo rural. En el pueblo los adobes, de diferentes tamaños, eran fabricados por los propios vecinos. Algún día, en algún lugar del pueblo tendremos que hacer un monumento dedicado a nuestro humilde adobe.
La escuela:
El edificio que en sus inicios hacía de escuela,- el concejo-, fue sustituido por una edificación nueva con grandes ventanales: la nueva escuela , ésta contaba con un hall , tres habitaciones donde se guardaba diverso material didáctico, la leña para la estufa, y también servía de despensa para la leche en polvo y quesos que nos daban en clase a los chiquillos ; en las paredes, la decoración propia del momento: la imagen de la inmaculada concepción, el mapamundi, el retrato del jefe de estado y de alguno de sus seguidores; el espacio más amplio se utilizaba de aula con los pupitres con dos asientos, con tapas inclinadas y hueco en medio para el tintero, la tarima con la mesa de la maestra presidía el aula y en medio la estufa de hierro que se cargaba con serrín; en el exterior un pequeño patio rodeaba todo el edificio , en el tejado cientos de tordos negros aprovechaban los huecos entre las tejas para hacer sus nidos. Cuando por falta de alumnado se cerró definitivamente la escuela, este espacio se convirtió en teleclub al que se le dotó con una colección de libros y televisión, era el lugar de reunión y convivencia para los vecinos del pueblo, en las largas noches de invierno se jugaba al guiñote, subastado, parchís…
La fuente y su paseo.
La fuente, cuya agua cubría las necesidades de la gente y animales domésticos de las casas, está situada a las afueras de la población. Era una oquedad escavada en la roca aproximadamente de 2 metros de largo por 1,5 m. de profundidad, su forma exterior es la de un triangulo hecho de piedras y coronado por una bola , en medio de la pared había una abertura en forma de arco de medio punto que daba acceso al pozo por donde se introducían los cántaros y botijos; el caudal era escaso pero constante, el agua sobrante, a través de una reguerilla, iba a parar al “pilón” o abrevadero al pie de la fuente ,allí bebían los animales de labor: mulas, vacas, burros, en ocasiones también servía para abrevar algún rebaño de ovejas si les venía de paso; en invierno y debido a las bajas temperaturas se hacía necesario, en ocasiones, romper la capa de hielo para que los animales pudieran beber. El agua sobrante del pilón recalaba en los estanques de los huertos de los alrededores; sorprendía que en el interior de la fuente siempre había pequeños cangrejos que los chiquillos intentábamos atrapar estirando el brazo desde orilla.
Cuando se puso el agua corriente en las casas se tabicó la boca de la fuente impidiendo el acceso directo a dicho líquido, ahora al agua se la bombea a un depósito para su posterior distribución a las viviendas; las piedras del pilón que servía de abrevadero - la mayoría de ellas grandes y bien labradas- desaparecieron , una lástima porque así se rompió el conjunto monumental de la obra.
Como si de una postal se tratara recuerdo el camino que unía el pueblo con la fuente , estampa bucólica especialmente en primavera, todo el recorrido y los prados colindantes eran una explosión multicolor donde destacaban las diminutas margaritas silvestres, el camino estaba arropado a ambos lados por hileras de olmos, hubo un periodo en que casi estos árboles desaparecieron por completo debido a una enfermedad , ahora han vuelto a rebrotar y su sombra y follaje se agradecen en verano.
En medio del camino estaba el revolcadero, un espacio de tierra suelta donde las mulas y burros aprovechaban para darse unos revolcones y así librarse de las moscas, tábanos y otros parásitos molestos; ese lugar siempre me imponía un respeto tremendo porque los chiquillos llevábamos las mulas a beber a la fuente y a veces lo hacíamos a lomos de alguna de ellas , siempre acompañados del temor o duda de que el animal decidera parar a revolcarse y nos derribara pillándonos debajo, eso afortunadamente nunca sucedió porque ya nos encargábamos de azuzar al animal al pasar por ese lugar.
Normalmente al atardecer la gente acudíamos a la fuente con los burros cargados con las aguaderas, y alforjas donde transportar los cántaros y botijos , era un momento propicio para el encuentro, la conversación y armonía entre la gente del pueblo, mayores y chiquillos compartíamos risas y las vivencias propias del día a día.
Una vez al año vecinos del pueblo se encargaban de limpiar la fuente y el pilón; se vaciaba el hueco a base de calderos , se rascaban y se extraía la suciedad acumulada en las paredes y suelo; en los días posteriores a la limpieza la fuente esta quedaba inoperativa, el pozo se iba rellenado lentamente con el agua que manaba hasta que recuperaba su nivel habitual y el agua comenzaba a fluir clara y bebible; durante todo ese periodo de rellenado que duraba 2ó3 días los vecinos se tenían que “buscar la vida” para cubrir las necesidades de agua, la alternativa era echar mano de otras fuentes del término, nosotros íbamos a la fuente “El caño”, la más próxima a casa, hoy ya inexistente debido a transformaciones del terreno por la concentración parcelaria. Como colofón a la limpieza de la fuente se hacía una merienda con la recogida de huevos.
Confío y deseo que el paseo que une el pueblo con la fuente se conserve en su estado natural tal como se encuentra actualmente, evitando el sinsentido o la tentación de cubrirlo de hormigón , sería una lástima que las diminutas margaritas silvestres desaparecieran de nuestro paisaje.
Otras fuentes del término: Valderrata, la fuente del caño (ya desaparecida).
El palomar.
Situado en lo alto de un montículo rocoso junto al pueblo, la edificación parece el hermano menor del castillo, mirándose frente a frente, saludándose y contándose cada día sus avatares y penurias, viendo pasar el tiempo a la espera que sus dueños hagan algo por su conservación, abandonado a su suerte por su nula rentabilidad, dueño ya de su propia y limitada supervivencia; el uso para el que fue construido el palomar dejó de tener sentido al desaparecer las palomas que en él se criaban ; su tejado está en proceso de derrumbe. A veces me he imaginado una gran tirolina que cruza el pueblo desde el castillo hasta el palomar o viceversa ; una gran atracción turística a la vez que una gran tontería; pienso que el palomar se debería conservar ya también forma parte del paisaje arquitectónico del pueblo.
Los hornos de cocer pan.
Hornos donde se cocían las hogazas , punto final de un trabajo laborioso del labrador; entre frio, calor, nieve y lluvia… se iban sucediendo las diferentes etapas: la labranza, el gradeado, abonado, escardillado, la siega, el acarreo, la trilla y la molienda; hogaza deseada e imprescindible, inseparable de las añoradas migas siempre acompañadas de los “torrenos”, chorizos , uvas, y regadas con unos buenos tragos de tinto o de clarete.
Historia detallada de los hornos de Moñux es la que nos ofrece la crónica de David, descendiente y visitante habitual del pueblo; se agradece su interés y curiosidad por recordar esta parte de nuestro patrimonio, tan esencial en la vida de todos los vecinos a lo largo de su historia.
A continuación comparto el texto de David Rodríguez sobre los hornos de cocer el pan: