LA RESIGNACIÓN NO ES LA SOLUCIÓN:
“Cualquier día se cae la torre –“el castillo” en lenguaje coloquial de los vecinos- “Cualquier día ocurre una desgracia”, estos son comentarios habituales entre la gente del pueblo, argumento que viene claramente refrendado por hechos ocurridos en los últimos años.
-La primera y principal obligación, prioridad de un responsable municipal , representante o gestor público debe ser la de garantizar la integridad física de las personas bajo su responsabilidad.
-La prioridad de los gestores de la Junta de Castilla y León, tal y como se vio en el resultado de la votación de la Proposición No de Ley PNL/000678 presentada el 22 de marzo 2024 ante la Comisión de Cultura, Turismo y Deporte de las Cortes de Castilla y León instando a la Junta de Castilla y León a destinar la dotación económica necesaria para la restauración y posterior mantenimiento de la Torre de Moñux, no fue en esa dirección aun disponiendo de los recursos legales y económicos necesarios para poder resolver la situación planteada; la Ley 12/2002 de 11 de julio de Patrimonio Cultural de Castilla y León (Art. 32, Art 24..) proporciona medidas legales para resolver este tipo de situaciones: exigiendo las obras necesarias a los propietarios o aplicando el principio de ejecución subsidiaria de la propia Junta de Castilla y León. Nota: en YouTube se puede ver la crónica completa de esta desgraciada decisión para los vecinos de Moñux.
-La realidad es que a lo largo de todos los años, NUNCA se ha realizado actuación física, obra alguna en la torre por parte de sus propietarios para consolidar su estructura y evitar su deterioro progresivo. Obligación legal tienen por ser un bien declarado de interés cultural (B.I.C.), responsabilidad por los daños que pueden causar a personas y bienes el derrumbe de su estructura.
Permaneciendo en el pueblo cada día es un reto, una “lotería” el seguir “enteros” en estas circunstancias; resulta injusto padecer esta situación cuando,- como así se demostró- si hay recursos públicos para atender otras “necesidades” menos urgentes . Cabe reclamar a los gestores públicos más sensibilidad hacía los ciudadanos anteponiendo estos intereses a otros personales o partidistas. Resulta irritante, vergonzoso que haya recursos suficientes para restaurar un monumento en lo alto de un puerto de montaña “Pirámide de los italianos” y al mismo tiempo se nieguen fondos para garantizar la seguridad física, la vida, de miembros de la propia comunidad autónoma, lamentable; por eso hemos de seguir solicitando a los responsables que ostentan el poder actuaciones concretas para revertir la presente situación, la resignación no es la solución.