La Dehesa y la vega
Existían dos espacios naturales en el término -“zonas verdes”-,que destacaban por su amplia extensión denominados la dehesa y la vega, ambas atravesadas por el arroyo, allí se llevaban a los animales a pastar durante todo el año: machos, mulas, vacas , al finalizar cada jornada las reses volvían a las casas para pasar la noche.
Recuerdo que en esos espacios crecían , entre los pastos, multitud de plantas y flores silvestres como las quitameriendas, lirios y numerosos arbustos: majuelos, zarzas moras, endrinos… también se podían observar una gran variedad de avecillas: picarazas, codornices, tordos, jilgueros, peñascas..…que aprovechaban la relativa tranquilidad del espacio para hacer sus nidos, ese ecosistema desapareció cuando llegó la mecanización del campo , ambos terrenos fueron roturados en pro del monocultivo del cereal o girasol, .. se impuso la evolución, la rentabilidad, el progreso.
El lavadero “caliente”
Con el burro por delante o con el balde a cuestas, las mujeres se dirigían al arroyo de la dehesa a lavar la ropa de trabajo o del ajuar de la casa: sábanas, toallas, pantalones, camisas…,era media hora caminando desde el pueblo; cuando el frio arreciaba y el agua del arroyo se helaba era el momento de ir al “ lavadero caliente” de la dehesa, era un espacio resguardado del viento donde se remansaba el agua, al estar algo más hondo que el resto del terreno la sensación de frio era menor ; el transcurrir del tiempo llevo aparejada la desaparición de los animales de labor y la dehesa se roturó para cultivo del cereal; ya no quedan vestigios del “lavadero caliente” ni de sus losas de piedra donde frotar las camisas, ni de los juncos donde extender las sábanas y resto de ropa para secarse, con ello también desaparecieron las confidencias, chismes, canciones que allí alegraban esos ratos.
Los corrales de ovejas.
De la importancia de este tipo de ganadería ovina cabe destacar los numerosos corrales repartidos a lo largo del término municipal, actualmente la mayoría en ruinas y otros desaparecidos o “engullidos “ por las parcelas de cultivo; se ubicaban en las partidas de “Carraviana”, “Barcones””Torrejón” “Valderata”…. Estepas, La Pedrera, El llano, “Valdeullana”
En el pueblo existían varios rebaños de ovejas, desconozco el motivo por el cual no había de cabras como era el caso del pueblo contiguo de Viana, posiblemente sea porque el término de Moñux carece de monte suficiente para ese tipo de pastoreo. Que sensación más tierna -estampa bucólica- recordar el balido de los corderillos cuando al regresar sus madres al corral después de una jornada de pastoreo en campo abierto atravesaban el paisaje nevado e iban a su encuentro balando sin cesar y moviendo constantemente la cola, primero era la alegría del reencuentro para enseguida agarrarse a las ubres de sus madres. Ahora ya no quedan rebaños, ni pastores; apenas si nieva; los corrales caídos y la hierba desbocada son los protagonistas del nuevo paisaje; el sonido de los cencerros se ha sustituido por el ruido de las desbrozadoras . Algunos años se acerca al pueblo algún rebaño trashumante que comparte pastos con otros términos, ya se sabe donde hay vida hay esperanza… que vuelva la ganadería extensiva por el bien de los pueblos y el planeta. Las ovejas representaban un complemento a las economías familiares, poco a poco se fueron reduciendo el número de ganados hasta terminar con su desaparición por falta de rentabilidad.
Los colmenares.
Hubo más de una docena de edificaciones dedicadas a esta actividad repartidas por todo el término, la miel representaba un complemento alimenticio en la dieta habitual; en época de recolección con la miel se hacía el aguamiel y el mostillo que contenía nueces y trocitos de piel de naranja, para mí el mostillo era una debilidad.
Las mayor parte de las colmenas han sucumbido con el paso del tiempo, la rentabilidad es escasa, los factores climatológicos son cambiantes, la época de floración imprevisible; con la plantación de nuevos cultivos -girasoles- colmenas trashumantes aparecen ocasionalmente en término; las abejas son imprescindibles para la polinización de las plantas y para nuestra propia supervivencia, protejámoslas.
Partidas del término municipal. Cada lugar por su nombre.
-Lindando con Viana: Torrejón, Carrabaniel, Carraviana, Fuente las palomas, Balluncoso.
Lindando con Perdices: Carraperdices, Las Agudillas, Valdecotilla, Prado Dalla, Pradera Chiquita, Estepas.
Lindando con La Milana: El Baillo, La Vega, Las Saleguillas.
Lindando con Baniel: Barcones, El Cardinchal, Senda de las Ánimas.
Lindando con Nepas: completar
Otras partidas: Cuesta las casas, La Revilla, El Hoyo, Llano las Viñas, El Llano, La Quemada.
Carra San Pedro, La Pedrera, La Dehesa, Los Huertos.
Las Eras, La Crucetilla…
Pueblos del mismo municipio:
Baniel, La Milana, Moñux , Perdices y Viana de Duero.